Estudio sobre la ordenación forestal en Galicia
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La crisis del siglo XVIII trae consigo el fin del feudalismo y el nacimiento de la
Enciclopedia. Comienza a haber problemas de escasez de madera, sobre todo en
Holanda y Reino Unido debido a la incipiente industria de construcción naval. Esta
escasez impone la búsqueda de un nuevo combustible que sustituya a la madera.
El descubrimiento de la máquina de vapor por
James Watt
y la utilización del
carbón y la turba como combustible dio origen a la Revolución Industrial, que trajo
consigo el cambio a la gestión convencional intensiva, caracterizada por:
• Paso de masas irregulares a masas regulares.
• Paso de masas pluriespecíficas a masas monoespecíficas.
• Paso de masas de frondosas a masas de coníferas.
Con ello nacen nuevos elementos de gestión como son las tablas de producción,
que sirven a
Faustmann
(1850) para establecer un tipo de descuento. Con ello, se
establece la producción en dinero para un momento cualquiera construyendo así las
tablas de producción dineraria o tablas de descuento. Es una gestión que toma en
importancia los factores económicos. Es ideal para masas uniformes (Landas en Bur-
deos) y se extiende a zonas montañosas. En zonas de más de dos rotaciones de coní-
feras nace la nueva gestión naturalista. Se trata de volver a una gestión próxima a la
naturaleza, sobre todo a escala de “árbol”, que tome en cuenta la biodiversidad, el
aumento de plagas, etc… Se hacen ya las cortas por criterios tecnológicos, general-
mente en montes públicos.
En 1973 se produce la Crisis del Petróleo con la guerra entre el Estado Palestino
e Israel en la que el respaldo que Europa otorgó a los israelíes provocó el bloqueo de
crudo por parte de los países árabes: un barril de crudo pasó de pagarse a 1$ a 35$.
La búsqueda de energías alternativas provoca el desarrollo de la energía nuclear y
una mayor importancia de la energía de biomasa. Se trata de una gestión intensiva
de turno corto, basada en especies con facilidad de rebrote y turnos de 2 a 3 años
(tallares). Debido al efecto invernadero esta fuente no se ha olvidado del todo, pues
la energía procedente de la biomasa no causa daños al ozono.