3. Prioridades del sector forestal portugués y gallego
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Analizando los datos tenemos que 611.774 personas tienen más de 65 años de
edad, lo que representa el 21,89% de la población de Galicia.
Ante esta situación, y considerando una población propietaria cada vez más ur-
bana y desconfiada frente a la Administración u otros agentes vinculados al subsec-
tor, la capitalización de nuestro monte requerirá de la promoción de una cultura fo-
restal profesionalizada capaz de un alto apoyo social, donde éste no sea concebido
como una caja de ahorros a largo plazo, de escasa o nula valoración en la economía
de la explotación familiar, como en otras regiones.
El monte supone una parte primordial de la cultura tradicional de la comunidad
rural de Galicia, recurso complementario de otras actividades y rentas agrarias que
han configurado el devenir histórico de esta región. Antiguamente el monte consti-
tuía una fuente generadora de tierras de cultivo para sustento de una economía fa-
miliar dentro de un sistema agrario tradicional sostenible, pero los procesos acaeci-
dos en el pasado, como la regresión demográfica a mediados del siglo XIX, el amena-
zante envejecimiento de la población rural y la adaptación de una agricultura de
policultivo a una economía mercantil como la europea, desemboca en un desequili-
brio territorial preocupante.
3.6. GESTIÓN FORESTAL SOSTENIBLE
Durante el último siglo la Sociedad ha avanzado de forma espectacular. El au-
mento de la población mundial ha llevado parejo un aumento de sus necesidades y
por lo tanto, la presión sobre los recursos naturales es mayor.
Esta situación actual en nuestro planeta ha obligado a mejorar los métodos de
planificación, gestión y aprovechamiento de los recursos, especialmente de aquellos
que tienen un periodo de renovación largo como son los forestales. Los montes son
productores permanentes de bienes esenciales para la Sociedad como la regulación
hídrica, la protección de los suelos, el mantenimiento de la biodiversidad o el equili-
brio de gases efecto invernadero. Junto a estas externalidades hay diferentes apro-
vechamientos forestales madereros y no madereros que constituyen la base de la
economía de numerosas comarcas rurales de nuestro país.