Estudio sobre la ordenación forestal en Galicia
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que hoy en día se espera de ellas, la importancia de compatibilizar los rendimientos
económicos con la conservación y el mantenimiento de los valores ecológicos, es un
difícil equilibrio.
Por otro lado debemos tener en cuenta que la actividad forestal y las rentas de
nuestras masas pueden y deben ser un importante recurso para las zonas rurales des-
favorecidas de manera que en muchos casos el sector y la actividad forestal debe
seguir siendo el principal y primer motor de la economía.
En un mercado cada vez más globalizado e internacionalizado las industrias fo-
restales gallegas están apostando por la diferenciación de sus productos por medio de
la certificación forestal. Para poder obtener este valor añadido a sus líneas de pro-
ducción, falta que los propietarios pueden ofertar a las empresas madera certificada.
La Certificación forestal, garantiza al consumidor el origen de la madera que adquie-
re (bosques gestionados de manera sostenible), además de ayudar a la Conservación
del medio ambiente, de la biodiversidad y de los recursos naturales (agua, suelo,
etc.).
En el año pasado salieron al mercado 415.655 m³ certificados PEFC y para este
año se prevé llegar a 450.000 m³. Pero en Galicia las empresas certificadas pueden
consumir 3.500.000 m³ para la fabricación de más de 20 productos distintos. Por ello
es de vital importancia que la Administración se implique en incentivar y facilitar la
Certificación de los propietarios particulares, para ello se deben incentivar la redac-
ción de planes de gestión y adecuarlos a la realidad funcional de Galicia, teniendo
como marco ultimo las IGOMA pero adecuando los contenidos a nuestras característi-
cas forestales, además es importante mantener la certificación de los montes de
gestión pública que obtuvieron.
FOMENTO DEL ASOCIACIONISMO FORESTAL
En el caso de Galicia, la propiedad particular representa el 80% de la superficie
arbolada e aporta o 90% das cortas anuales. La superficie media es de unas 0,25 ha y
los terrenos tan reducidos dificultan la mecanización de la selvicultura y los aprove-
chamientos forestales, encareciendo su coste hasta el extremo de poner en peligro